Tu red de concesionarios facilita sustituciones de vehículos de combustión por eléctricos.

Cada sustitución genera un ahorro que el sistema CAE paga — y que hoy no estás tramitando.

La condición que genera el certificado

Lo que el sistema CAE certifica no es la venta del eléctrico en sí — es el ahorro que genera la sustitución del vehículo de combustión. La normativa establece las siguientes condiciones para que una operación sea elegible:

100% eléctrico puro (BEV). No aplica híbridos enchufables (PHEV) ni híbridos convencionales. Aplica a compra directa, leasing y renting.
Gasolina, diésel, híbrido, GLP o gas natural. El cliente debe haberlo tenido a su nombre más de un año. Darlo de baja significa achatarrarlo o venderlo.
Categorías M (turismos y autobuses), N (furgonetas y camiones) y L. Ambos vehículos deben ser de la misma categoría.
 
El titular del vehículo de combustión y del eléctrico debe ser el mismo. En renting, puede estar matriculado a nombre de la empresa de renting.
La sustitución es la clave. En el análisis inicial revisamos qué porcentaje de vuestras ventas de BEV incluye una sustitución real y estimamos el potencial de vuestra red.

Un incentivo real en el punto de venta

El sistema CAE permite que el cliente que sustituye su vehículo de combustión por un eléctrico reciba un incentivo económico por el ahorro energético que genera. Ese incentivo puede aplicarse directamente en el momento de la compra — como descuento en factura, reducción en la cuota de financiación o cualquier otra forma que decida vuestra red.

El problema habitual es que tramitar esto exige al concesionario gestionar largos cuestionarios, recopilar documentación del cliente y hacer el seguimiento hasta el final del proceso. DICAE sustituye exactamente eso — nos encargamos de toda la carga de tramitación para que el equipo del concesionario no tenga que invertir tiempo en ello.

Compatible con MOVES III y con cualquier otra ayuda autonómica o estatal vigente. El CAE es un instrumento independiente de los programas de subvención públicos..

Lo que nos dicen los grupos concesionarios

Tres pasos para que tu red participe en el valor generado

01

Análisis e integración

Revisamos vuestro histórico de ventas BEV y estimamos el potencial. Nos ocupamos de toda la parte contractual y jurídica — con vuestra red y con los clientes. Funciona en venta física y financiación.

02

Validación en masa

Verificamos las operaciones de sustitución de toda la red, preparamos las solicitudes en bloque y comprobamos que cada una cumple los requisitos de la normativa CAE.

03

Agregación y liquidación

Agrupamos vuestro volumen con la cartera DICAE para negociar el valor en el mercado. El resultado se liquida directamente a vuestra empresa.

Lo que siempre preguntan

Sí. La normativa CAE contempla expresamente la adquisición por leasing y renting. En el caso del renting, el vehículo puede estar matriculado a nombre de la empresa de renting. Lo verificamos operación por operación en la fase de validación.
Sí. Es el documento clave para la tramitación. Se acepta el certificado de achatarramiento o la solicitud de cambio de titularidad registrada en la DGT. En muchos casos el propio concesionario ya facilita ese trámite al cliente.
Ficha técnica y permiso de circulación del vehículo sustituido, factura de compra del BEV, y documento que acredite la baja del vehículo antiguo. Datos que ya existen en vuestro DMS o que el cliente aporta en el proceso de compra.
Sin sustitución no hay ahorro certificable y por tanto no hay CAE elegible. Achatarrarlo o venderlo son las dos formas válidas de dar de baja el vehículo de combustión. Las operaciones sin sustitución no generan ahorro certificable y no se tramitan.
Sí. El sistema CAE es completamente independiente de los programas de subvención públicos. El cliente puede acogerse al CAE y al MOVES III simultáneamente, siempre que cumpla los requisitos de cada uno.

Estima el potencial CAE de tu red de concesionarios

En una primera reunión analizamos vuestras operaciones de sustitución y estimamos el potencial real. Sin compromiso y sin cambiar nada de cómo trabajáis.