Muchas de esas ventas generan un ahorro energético que el sistema CAE paga — y que hoy no estás tramitando.
Cuando un cliente adquiere un electrodoméstico eficiente, reduce su consumo eléctrico en el hogar. Ese ahorro energético es del cliente — y el sistema CAE lo reconoce y lo paga.
No hace falta que sustituya un equipo antiguo. La simple adquisición de un electrodoméstico que alcanza el umbral de eficiencia requerido es suficiente para que ese ahorro sea certificable.
Vendemos miles de electrodomésticos al mes. No tenemos capacidad para tramitar el ahorro de cada venta individualmente.
El proceso de venta ya es complejo. No podemos añadir pasos al vendedor.
No sabemos cuáles de nuestros productos generan ahorro certificable y cuáles no.



En una primera reunión analizamos tu catálogo y estimamos el potencial real. Sin compromiso y sin cambiar nada de cómo vendes.